lunes, 28 de enero de 2013
Ebook: “Conflicto Israel-Palestina“
jueves, 13 de septiembre de 2012
La maquinaria populista
martes, 27 de marzo de 2012
El fraude de marzo
| Nissan Patrol que transportaba al Dr. Luís María Argaña |
jueves, 1 de marzo de 2012
Dejemos la historia a los historiadores
Es lógico y lo podemos ver plasmados en la práctica de los países de primer mundo que la historia no es método de progreso. Vivir constantemente de la historia es permanecer en ella y permanecer en ella es permanecer en el atraso. Lastimosamente es una tendencia de la región resucitar a cada momento, en cada discurso, en cada debate a nuestros antepasados. Los discursos del presidente venezolano, los homenajes a Perón que la presidenta de la Argentina nos tiene acostumbrados son claros ejemplos de que seguimos tratando de resucitar al pasado cosa que, por suerte, es imposible e improductiva, ¿que sería un Dr. Francia o uno de los López hoy? Nada más que NADA.
Desde que somos conscientes nos meten en la cabeza la historia del país a “catedrazos“. Salimos de la escuela o el colegio saturados de historia, tanto así que ni queremos saber de ella y solo es comparable el odio por ella con el odio a las matemáticas (odio absurdo e improductivo el de las matemáticas ya que es una de las claves de hoy para el avance de un país). Sin embargo cada feriado por alguna fecha patria la celebramos y nos sentimos orgullosos de ser paraguayos por tener tan trágica y valerosa historia. Estos “catedrazos“ que a la larga nos llevan a realizar actos que creemos son buenos e incluso patrióticos son los que nos hunden como país.
Para poner algún que otro ejemplo no hace mucho recorría los muros de gran cantidad de compatriotas la foto del Paraguay cuando contaba con salida al mar, tomaba gran parte de lo que hoy es Brasil y también parte de Argentina con el títulos como “Antes éramos grandes“ “Éramos grandes y no lo sabíamos“ “Alguna vez fuimos grandes“, etc. Cosa que no pone más que en evidencia de que vivimos sumergidos en el progreso de 1840 o de 1864 que hoy se puede traducir en la pobreza en todo sentido del 2012.
Me da dolor de ojos el poder ver pies de fotos del mapa nacional antes de la Guerra del Paraguay (en redes sociales) que expresan algo así como “si Argentina reclama las Malvinas que nos devuelvan lo que nos robaron en la guerra de al Triple Alianza“. Seguimos creyendo que la grandeza de un país radica en la cantidad de territorio ¿que ganamos recuperando esos territorios? ¿una gran guerra intercultural lo que buscamos? El pelear por territorios o reclamar territorio hoy es una gran perdida de tiempo.
Lo que no hemos visto, cosa que los países desarrollados si, es que desde una baldosa se puede conquistar el mundo. Los territorios que tenemos que conquistar son las mentes. Eso territorios son los que en el fondo nos darán la grandeza y la única forma de ganar esos territorios es mediante la educación a futuro, no al pasado como lo venimos haciendo y nuestros actos nos delatan. Paremos de debatir si es o no apropiado llevar a tal o cual celebridad de sus tiempo al Panteón de los Héroes. Debatamos sobre física, informática, matemática y temas que nos sirvan hoy; ganemos territorios en el futuro que de pasado ya lo tenemos hasta el cuello.
Con todo esto no estoy desmeritando lo hecho por los personajes históricos, sino que, hay que poner las cosas en su lugar, el pasado en el pasado. Recordarlos no molesta, es más nos motiva en ciertos casos, pero el exceso es lo que lleva a condenarnos al atraso. Dejemos que los historiadores vivan de la historia, pero no todos seamos historiadores, porque terminaremos siendo historia.
lunes, 10 de octubre de 2011
El Che según José Pablo Feinmann
No creo que haya una figura de la izquierda latinoamericana que lo supere en camisetas hechas con su cara o su sobrenombre. Sin duda Ernesto Guevara, El Che, es el líder en ese negocio.
Nadie puede negar lo que logro este revolucionario. Libero a Cuba de una dictadura tremenda, es sabido que no fue el solo, entre los tantos que lo ayudaron se encuentra el expresidentes cubano, en verdad no tan ex que digamos, Fidel Castro. Si bien la isla del terror rojo cayo en otra dictadura que hasta hoy perdura, es de destacar la iniciativa de estos jóvenes en aquel entonces.
Como toda figura de renombre el Che no escapa de mitos y exageraciones con respecto a sus actos. Algunos elevan altares en su nombre, mientras que otros lo quieren crucificar.
En fin, Ernesto Guevara es una de las figuras más polémicas del continente y uno los materiales más “objetivos” a mi parecer es el hecho por el filosofo Juan Pablo Feinmann. Les dejo con el material.
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